Deliro por vos. Cada palabra que escribís es como un himno al que me aferro por completo. El viento trae hasta mí tu respiración agitada que golpea cada vez más fuerte en mis oídos y las paredes de esta habitación desolada en la que me encierro para encontrarme solo, solo en mis pensamientos, solo con vos. Eso es todo, pero no estás aquí. Te quiero. Te quiero con todas estas febriles ganas de tenerte entre mis brazos a cada instante, de besar tus labios y de acompasar nuestras respiraciones en un solo sonido y llegar así al punto más alto. Unir nuestros cuerpos en amor tan profundo, contemplar tu fino rostro, tus cabellos que descienden como lianas tiradas hasta el suelo y tus labios que invitan a besar a cada instante.
Me alegra saber que me querés, me alegra saber que todo esto no es un sueño, me alegra saber que puedo tenerte cuando quiera, basta con pensarte, con imaginar que permanecés a cada instante a mi lado y sentir tus brazos rodear completamente mi cuerpo y esperar pacientemente el día que te tenga de nuevo –Por fin- solo para mi.
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